
Olga Romero no levantó, no levanta y, por lo visto, tampoco levantará.
Nueve meses de recorridos, fotografías, reuniones y una campaña que oficialmente no existe no han sido suficientes para convertirla en una opción competitiva en Tehuacán.
La semana pasada, según versiones políticas, volvió a discutirse su futuro en una reunión en el Comité Ejecutivo Nacional de Morena, con Citlalli Hernández, el gobernador Alejandro Armenta, Samuel Aguilar Pala y José Luis García Parra.
El tema ya no sería si Olga debe salir.
El problema es cómo sacarla sin provocar un daño mayor.
En Morena Puebla saben que mantenerla al frente del partido prolonga la inestabilidad. Pero removerla sin una salida decorosa exhibiría que la dirigencia estatal se convirtió en una carga para el propio movimiento.
Mandarla como candidata a Tehuacán sería apostar el segundo municipio más importante de Puebla a un perfil que no ha logrado crecer ni con meses de promoción anticipada.
Colocarla en una fórmula legislativa tampoco garantiza votos. Puede incluso restarlos.
Entonces, ¿a dónde mandar a Olga?
Todo apunta a una posición dentro del Gobierno del Estado. No necesariamente la que ella quisiera ni una desde la cual pueda presumir poder. Un cargo menor para cerrar el ciclo, contener el conflicto y liberar al partido.
Ahí está el verdadero problema.
Olga no parece buscar solamente trabajo. Busca influencia, reflectores y una posición que le permita conservar peso político mientras enfrenta el litigio familiar que ha marcado buena parte de su trayectoria pública.
Las versiones sobre el uso de relaciones políticas para presionar instituciones, fiscales o juzgadores son graves y deberán demostrarse. Pero su sola persistencia confirma el desgaste que su entorno personal ha provocado sobre Morena.
Olga quiere fuero.
En el partido ya estorba.
En México lo saben.
Pero retirarla sin una salida pactada podría hacer más ruido que mantenerla unas semanas más en una dirigencia que ya sólo ocupa formalmente.
Y en Tehuacán la conclusión parece todavía más sencilla:
no quieren que llegue a gobernarlos.
Ni que regrese a cobrarles sus problemas personales con presupuesto público.
La verdadera reina de la radio. Este lunes presentaremos en Primera Plana Puebla la entrevista que nos concedió la dueña de 5 Radio y a quien consideró una de las mujeres más poderosas de Puebla, doña Coral Castillo, dueña de 5 Radio.
Mientras algunos juegan a la radio y se hacen bolas, doña Coral sigue dominando el espectro radiofónico con el noticiero Buenos Días, herencia del mejor conductor de Noticieros, Javier López Díaz y la fuerza de sus estaciones en Puebla, San Martín, Atlixco y Tehuacán.
Doña Coral sin duda es una mujer inteligente y sumamente poderosa, quien a diferencia de otros concesionarios que se ponen de tapete ante el poder, sabe cómo manejar las estaciones que heredó de su difunto esposo Rafael Cañedo Benítez.
Castillo no juega a la radio, hace radio y sabe verdaderamente lo que es el poder y para qué sirve, para ayudar a la gente y esa es la base del éxito que ha tenido, pese a los malos augurios de muchos que pronosticaban que no iba a poder con el paquete luego de la muerte de su esposo y del fallecimiento de López Díaz.
No se la pierdan.
riva_leo@hotmail.com
